Si hay una comida que genera adicción es la pizza. Si eres un auténtico pizzalover estás de enhorabuena, porque una de las últimas propuestas gastro en llegar a la capital es S!RACUSA, una pizzería -una pizzería americana, eso sí- que nos hace viajar para descubrir el origen de la pizza.

S!RACUSA rinde homenaje a uno de los iconos de la gastronomía italiana; la pinsa. Pero que este dato no te despiste, porque este restaurante comparte dos culturas; por una parte, Siracusa, en Sicilia, centro cultural desde la Antigua Grecia; de otro lado, Syracuse, en el estado de Nueva York, ciudad universitaria desde 1870. De ahí que S!RACUSA llegue a Madrid bajo la premisa de “pinsería americana”.

En la búsqueda por un concepto poco explorado en la ciudad, la pinsa se convierte en el plato estrella. Pinsa significa compartir, comer con las manos y disfrutar de la buena mesa. Además es la receta que dio origen a la pizza y que resulta ser una masa especialmente digestiva. Para el equipo de S!RACUSA la pinsa es la masa perfecta, se elabora con una mezcla de harinas vegetales naturales (soja, arroz y trigo) y aceite de oliva virgen que fermenta durante 72 horas para conseguir una base más ligera y crujiente que la masa habitual. ¡Deliciosa!
SIRACUSA
A esta apetitosa masa solo le falta un producto de primera. Apuestan por embutidos italianos como el jamón de Parma (uno de los clásicos transalpinos), bresaola (carne de ternera curada dos o tres meses), coppa (pieza procedente del cabecero de cerdo) y guanciale (chacina de carrillo de cerdo curada), bull blanca (butifarra gruesa cocida elaborada con distintas partes del cerdo), bull negra (como la blanca pero con el añadido principal de la sangre) o carnes como porchetta (cerdo sazonado y asado al horno) y el pastrami (carne de ternera que se somete a un proceso de ahumado y salmuera). ¿Lo mejor de todo? En una única pinsa se pueden combinar varios sabores, ¡Imposible no pecar!
Las pinsas son las protas pero no son la única opción. La carta cuenta con platos de ambos lados del Atlántico, de Sicilia a Nueva York, que son geniales para compartir. Entre los entrantes destacan las Alitas de Pollo deshuesadas y aderezadas con parmesano, tomate seco, rúcula, cebolla crujiente, mojo verde y salsa romescu, y la Tortilla in Situ elaborada en directo con pasta de trufa, parmesano, jamón de Parma y alcachofa.
SIRACUSA
Como plato principal, más allá de la pinsa, modernizan algunos platos habituales en la Gran Manzana. No te puedes ir sin probar los  sabrosos Spaghetti Meatballs, el plato más representativo del amor más perro de Disney. En S!RACUSA les dan un toque picante y bechamel, ¡Te van a encantar!

S!RACUSA, increíbles maridajes con vino

Aquí también podrás dar un buen trago. Déjate aconsejar por el servicio y beberás lo mejor de ambos lados del ‘charco’. Cuentan con una genuina selección de vinos italianos y caldos californianos, hasta coupage -mezcla de varios vinos de distinta graduación- una elaboración de la casa que se sirve en frasca y que no deja a nadie indiferente.
El toque dulce de la carta se consigue con una mezcla de clásicos como el Tiramisú y postres tan ingeniosos como el Pijama Parmesano, un flan de parmesano con helado de menta o la Pinsa y Chocolate, un pan de pinsa con trufa de chocolate, aceite y sal.
SIRACUSA
Un divertido punto de encuentro con los amigos donde hay que fijarse en cada detalle de la decoración. Por un lado, el majestuoso mural de Deno Vázquez y Javier Bergasa -que recorre buena parte del local- y, por otro lado, las paredes llenas de posters y carteles removibles de conciertos y películas. ¡Comer entre arte es genial!
SIRACUSA
S!RACUSA
C/ Doctor Fleming, 23