Comer por los ojos es una realidad. El poder visual de la comida nos ayuda a desear hincarle el diente a un plato o, al contrario, detestarlo mucho más (aunque esto ocurre en contadas ocasiones). Nadie se conforma con ‘la comida de siempre’; ni clientes, ni chefs. Los grandes profesionales de la cocina pasan los días reinventado sus propias elaboraciones para sorprender diariamente a los comensales. En los hogares ocurre algo similar; intentamos actualizar las recetas de toda la vida con el objetivo de impactar a los invitados; amigos y familia.

Más allá del simple postureo, son muchos los que se apuntan a indagar sobre tendencias en desayunos y meriendas estadounidenses encontrando recetas fáciles, rápidas y vistosas con las que sorprender a quien te propongas, hasta a ese amigo sibarita que ya lo ha visto y probado todo.

Tras una vida merendando sándwich de Nutella (o Nocilla) llega la hora de reinventarse, de evolucionar a través de recetas con las que prácticamente no hay ni que saber encender el fuego. Meriendas aptas hasta para los que no saben ni freír un huevo.

Cómete un arco iris

Rememorar los desayunos de los descansos entre clase y clase de la universidad, se convierte en algo súper divertido con esta peculiar versión del sándwich de queso en formato arco iris; para ello solo necesitas queso rallado para fundir, colorante y pan de molde.

Separa el queso en el número de colores que quieras para tu sándwich, una vez separado el queso añade el colorante individualmente. Cuando cada tarro con queso tenga el color que deseas, echa la mezcla en línea por tu rebanada de pan y déjalo en la sartén un par de minutos. Vuelta y vuelta. Hasta que el queso se funda por completo.

Sándwich de arco iris

Sándwich de arco iris

Sándwich de arco iris

* Importante: no tostar el pan de molde antes de añadir el queso. Tampoco añadas queso en exceso, así se fundirá más rápidamente.

Desayuna un unicornio

Desayunar puede ser algo muy divertido y original con estás tostadas multicolor, con las que puedes simular comerte un unicornio. Primero tuesta tus rebanadas de pan, tantas como desees comerte, y separa el queso crema en el número de colores que quieras preparar. Una vez separados, juega con el colorante y ya solo necesitas echarle imaginación para diseñar cada una de tus tostadas, de una manera única y sorprendente. Se comen con solo mirarlas.

Tostadas de unicornio

Tostadas de unicornio

Merienda a golpe de sushi

Engañar a los más peques de la casa ya no es un quebradero de cabeza. Quita la corteza del pan de molde, junta dos rebanadas y estíralas con el rodillo. Pon color al queso crema con el colorante y úntalo sobre el pan estirado. Enróllalo, mételo al frigorífico durante un rato y ya solo te quedará cortarlo para simular la forma de sushi. Una merienda rápida y muy vistosa.

Sushi de colores

Sushi de colores

Sushi de colores

Cuando el postureo no está reñido con el sabor deseamos cambiar el sándwich de media tarde de Nutela por un sándwich igual de simple y rico pero mucho más vistoso. Imposible resistirse.

Tostas de unicornio