A la vida (que no siempre es fácil) no solo hay que ponerle sabor. También es importante el factor color, porque un plato no solo se disfruta al degustarlo, también debe comerse con la vista, ¡así luce más!

Receta Tarta Arcoíris (Sin horno)

2 huevos

4 cucharadas de azúcar

2 cucharas de aceite suave

1 taza de leche

Esencia de vainilla

Sal

Levadura

Colorantes comestibles

Chispas o sprinkles de colores

Te preguntarás ¿Cómo se puedes hacer una tarta así sin utilizar horno? La respuesta es sencilla… ya que la base de la tarta son tortitas. Así que gran parte de la elaboración de la receta, se basa en la preparación de unas simples tortitas americanas.

Añadimos los huevos y el azúcar en un bol y batimos enérgicamente hasta duplicar el volumen de la masa. Incorporamos la leche y la sal, ¡y seguimos batiendo! Y, si lo deseas, es el momento de añadir esencia de vainilla (es optativo pero deja muy buen sabor). Por último añadimos la harina, la levadura y una pizca de sal.

La masa de las tortillas ya están terminadas, ahora solo necesitan un poco de reposo. Lo ideal es mantener la masa mínimo una hora en el frigorífico. Una vez transcurra el tiempo de rigor, separa la masa en seis cantidades idénticas y tinta cada una de ellas con colorante comestible hasta conseguir el color perfecto.

tarta arcoiris

Ahora llega la parte más lenta, ¡cocinarlas! La primera tortita siempre sale un poco chunga, así que, deja un poco de mezcla para hacer un prueba. Pon mantequilla en la sartén y espera a que salgan burbujas para darle la vuelta. Con la primera hecha… es la hora de la verdad. Haz una tortita (lo más gorda posible) por color. Cuando todas las tortitas estén listas, déjalas enfriar (¡esto parece una tontería, pero es MUY IMPORTANTE!)

Frosting, la clave del éxito

Con las tortitas frías arranca una de mis elaboraciones favoritas; el frosting, ya que te permite cubrir las imperfecciones de la tarta y conseguir un acabado perfecto y sorprendente, ¡y delicioso!

125gr de mantequilla sin sal

125gr de queso crema

250gr de azúcar glass

Lo primero es batir la mantequilla a temperatura ambiente a velocidad media hasta alcanzar el punto pomada. Con la crema consistente añadimos el azúcar glass tamizado y batimos a velocidad alta hasta que se integre con la mantequilla. Tras 5 minutos incorporamos el queso crema -que debe añadirse muy frío- y batimos a velocidad media. Quedará una consistencia firme pero cremosa.

Con las tortitas frías y la crema fría es el momento de montar la tarta. Entre tortita y tortita añade parte del frosting para que el sabor de la tarta sea más agradable. Con todos los pisos montados, cubre el exterior de la tarta con el frosting hasta que quedé perfecto. Añade los últimos detalles para decorar la tarta a tu gusto, con flores de frosting o chispas de colores, ¡lo que más te apetezca!

tarta arcoiris

Una tarta diferente, original y sin muchas dificultades, ¡y perfecta para jóvenes independizados que no tienen horno en casa!