Madrid, volverá a ser lo que era.

Sin embargo, aunque poco a poco va llegando la «nueva normalidad» sus calles aún se sienten frías, apenadas e incluso solitarias.

Tres 7 horas en Urgencias y ante la imposibilidad de encontrar medio de transporte, el pasado 22 de mayo de 2020 tuve que volver andando a casa de madrugada; desde la Fundación Jiménez Díaz hasta Atocha.

En este paseo nocturno un montón de sensaciones y sentimientos inundaron mi cuerpo; desde el miedo hasta la soledad pasando por la tristeza.

Este camino, de unos 40 minutos de duración, fue intenso y conmovedor.

Las calles estaban completamente en silencio y el único abismo de vida humana era el de la Policía.

Nunca antes había visto Madrid así; desnuda y sin gente.

En este camino me sentí más pequeño que nunca en esta ciudad que, sin gente, se intuye más grande y compleja.

Para el recuerdo histórico de lo que estamos viviendo, quiero compartir con vosotros unas fotografías para que no olvidemos jamás los momentos tan complicados que estamos atravesando.

Madrid espero no volver a verte así nunca más.

Gran Vía de madrugada

Gran Vía de madrugada

Plaza de Callao a las 3 de la madrugada

Plaza de Callao a las 3 de la madrugada

Calle Preciados por la noche

Calle Preciados por la noche

Puerta de Sol

Puerta de Sol durante el estado de alarma

Calle Carretas durante el COVID-19

Calle Carretas durante el COVID-19

Plaza de Jacinto Benavente

Plaza de Jacinto Benavente

Calle Huertas

Calle Huertas