En esto del mundo foodie no todo es cocinar y comer. Como todo en la vida cada elaboración lleva su preparación –desde la compra de ingredientes hasta la pertinente fotografía- pero para que todo esto se convierta en realidad, lo primero es tener una cocina alejada del caos.

Hace poco tiempo descubrí el decluttering, un método de organización que apuesta por el minimalismo. Nos ayuda a conservar las cosas realmente útiles y a organizar lo que tenemos de manera más eficiente y clara para aprovechar mejor el espacio.

Dicha técnica la he empezado a poner en práctica gracias a mis amigos de ManoMano, un marketplace nacido en 2015 que está especializado en trucos y productos para el hogar. ¡Tienen de todo para que tu casa quede niquela! Con sus consejos me he puesto manos a la obra a aplicar el método del decluttering en mi cocina, y así conseguir un espacio más práctico, organizado y armónico que me ayude a desarrollar mi creatividad foodie al máximo.

Organización y limpieza

Los principios básicos del decluttering –y más en una cocina- son la organización y la limpieza, ya que es una zona del hogar en la que trasteamos a diario y que dispone de miles de utensilios y materiales.

Los muebles de cocina

Lo primero es tener una cocina homogénea. Para ello debes elegir unos muebles de cocina que vayan acordes al resto de la casa, que tengan su propia identidad pero que mantengan la esencia y el rollo del resto de las estancias.

El mueble de la cocina más importante es el frigorífico. Para aplicar la técnica de organización lo primero que he hecho es mirar la fecha de caducidad de todos los productos y tirar los alimentos caducados, también he sacado de la nevera algunas cervezas que no iba a consumir en un periodo corto de tiempo y que me quitaban bastante espacio. Finalmente he organizado las estanterías, dedicando cada una a un tipo de producto. Tras aplicar las ideas tengo una nevera más espaciosa y organizada.

Aunque últimamente no es el único mueble que me da guerra. También he aprovechado para organizar la estantería, el mueble donde ubico los utensilios y productos a los que más suelo recurrir –aceites, moldes, bandejas, etc-. Primero he colocado las baldas por temáticas y luego he aprovechado para recolocar productos que no eran de cocina en sus estancias habituales. Finalmente he tirado algunas cajas y utensilios que ya no utilizaba.

Decluttering

Más allá de organizar las estancias por productos he intentado seguir diferentes pautas para que todo se vea lo más organizado posible. En mi caso, he organizado los aceites por marcas y el cajón de las especias de repostería por colores.

Decluttering

La basura

Todo foodie debería reciclar gustosamente. Los hogares grandes pueden permitirse un cubo de basura para cada elemento pero si –como es mi caso- tienes una casa pequeña, te recomiendo un cubo de basura con clasificadores de residuos. Estos nos permiten separar de manera optima los diferentes residuos y así bajar escalonadamente las bolsas según estén llenas.

Ahora sí, con la cocina ordenada ya estoy ready para retomar las recetas y plantearme nuevos retos foodies, ¿me acompañas?


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